Título original: The Witch
Año: 2015
Duración: 92 min.
País: Estados Unidos Estados Unidos
Director: Robert Eggers
Guión: Robert Eggers
Música: Mark Korven
Fotografía: Jarin Blaschke
Reparto: Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Kate Dickie, Harvey Scrimshaw, Lucas Dawson, Ellie Grainger, Julian Richings, Bathsheba Garnett, Sarah Stephens, Jeff Smith
Género: Terror. Cine independiente USA. Drama psicológico.

‘Quiero creer…’

Robert Egger, director de producción estadounidense, con su ópera prima conquisto Sundance 2015 alzándose con el premio a mejor director por ‘The Witch’, (La Bruja); inspirada en relatos de 1630 en Nueva Inglaterra, su tierra natal.

Es inevitable homologar al inquietante film de Michael Haneke ‘La cinta blanca’, que plantea el aterrador análisis sobre los niños que vivían en un pequeño y pacífico pueblo ficticio de Alemania, en el que comienzan a sucederse inexplicables hechos de violencia sin hallarse a los culpables. Según Haneke la película trata sobre ‘el origen de todo tipo de terrorismo, sea de naturaleza política o religiosa… es un microcosmos que representa el macrocosmos de la sociedad…’. El periódico The Guardian añadiría, ‘…historia de fantasmas sin fantasmas, de crímenes sin culpables, una parábola histórica sin moraleja que lleva al espectador al borde del abismo de la ansiedad con escalofriante brillantez y helada exactitud…’.

Dicho esto, llegamos a La bruja. El relato de una familia de puritanos cristianos de Nueva Inglaterra que son excomulgados del pueblo donde vivían y se establecen en el bosque, donde comenzarán a padecer extraños y dolorosos sucesos que pondrán a la familia unos contra otros bajo la fehaciente convicción de que una brujería los asecha.

Claro que ambos films tratan muy diversos hechos, lo que remite a ‘La cinta…’ es el miedo que se genera a partir de eventos inexplicables a la razón, creadores de conflictos e imputaciones viles entre los miembros de una colectividad o una familia como es en este caso.

El germinar de pasiones que desconciertan y que inevitablemente se transforman en odios y aversiones.

Sesenta años antes de los juicios por brujería en Salem se presenta esta historia; lo que sería un preámbulo a la caza de brujas que se llevaría a cabo en poblados de la zona.

Intentando comprender que esta ‘The Witch’ que se nos introduce, deja aristas varias abiertas a la psicología o creencia del espectador.

Aquí no se verán sustos inesperados, ni sangre, ni monstruos, el espectador se encontrara con personajes que desaparecerán de la nada, situaciones de paroxismo de exaltación religiosa -ajustada y poderosa escena en la cual uno de los hijos del matrimonio, Caleb (nombre bíblico, importante figura en la Biblia hebrea que se destaca por su fe en Dios -como el joven protagonista del film- y, que junto a otro espía exploró la tierra prometida y aseguró que era buena; el Caleb del film, también se adentró con su padre en ese bosque del cual provenía el mal y del que en vez de premio, recibió castigo. Una fruta ensangrentada es sacada de su boca, no es el racimo del Calen bíblico recibido como regalo a su fe y valentía es la fruta prohibida, la que el joven hijo bajo extremas convulsiones y delirios escupe para luego morir en paz. Una luz entra a ese pequeño y humilde recinto, ilumina el cuerpo de Caleb pero esto no basta ya para frenar la histeria colectiva que había comenzado a desatarse en esa familia.

El director sostiene que los diálogos, la reconstrucción de época, los vestuarios, los elementos que conforman esa especie de insignificante granja (dos cabras y estériles cultivos) son tomados fielmente del resultado de una larga investigación que llevo a cabo ya que pretendía realizar un film en el cual el espectador sintiera, se transportara a lo que era la mente de los habitantes de esa zona y de esa época. Lo que el conocía sobradamente como los mitos de los que se había nutrido en su niñez vivida en Nueva Inglaterra. Habiéndose dado cuenta de que para los puritanos de principios del siglo XVII el mundo real y el místico eran iguales.

Más allá de los logros del director y guionista Eggers para dejar asentado hechos reales del pasado, vivencias y creencias de estos habitantes gobernados por convicciones religiosas extremas, en donde la hechicería jugaba un papel preponderante, la película no deja de renovar el intrínseco, secreto muchas veces y disfrazado miedo a lo oculto.

Muchas lecturas convergen en esta magnífica obra que transporta al más escéptico espectador a esa época de oscurantismo.

El miedo no necesariamente aparece en monstruos que se nos revelan sino también en lo que no vemos, lo que creamos y creemos en la mente y corazón.

Una película que posiblemente a muchos deje desencantados pero a otros, ponga los pelos de punta, habida cuenta de que pasan los siglos y el ser humano conserva temores que creyendo en brujas o no, siendo religiosos o no, lo oculto, el más allá, el respeto a un Dios o a lo diabólico, a lo tangible y no, acompaña al ser humano en una búsqueda incansable para encontrar la verdad, lo que no es más que el sentido de su existencia.

El arranque del film es una escena en donde se ve la cara de la hija mayor mientras escucha la declaración de su padre frente a un consejo de superiores en el pueblo con ojos de sobresalto, terminando 92 minutos después el film con esa misma joven escuchando otra voz, pero ya en un estado de éxtasis total.

La fe, la hechicería, la histeria, lo psicológico, la sexualidad que empuja en la adolescencia, un explosivo y desasosegante cóctel delicioso para el más exigente espectador.

Otra indie realizada en solo 25 días que se convierte en una cita ineludible para todos los cinéfilos.

Autor: Pepis @rossbolena
Autor: Pepis
@rossbolena

https://youtu.be/iQXmlf3Sefg

(1)

The Witch

| CIne | 0 Comments
About The Author
-

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>